El 14 de febrero no solo es sinónimo de amor y amistad. Este año también fue la fecha elegida para que Karol G celebrara sus 35 primaveras en medio de un momento profesional imparable y una etapa personal que muchos describen como luminosa.
La artista, nacida como Carolina Giraldo Navarro, dio la bienvenida a un nuevo año de vida con una celebración íntima, exclusiva y, como era de esperarse, absolutamente comentada.

La intérprete de ‘Provenza’ arrancó el día con un gesto que la acercó con comunidad en redes.
Desde la intimidad de su habitación, compartió una imagen frente a un pastel decorado con una guacamaya, ave que se ha convertido en símbolo clave de su estética reciente. Junto a la postal, escribió: “Agradecida con Dios por un año más de vida. Por mi familia, por mis amigos y por todos ustedes. Hoy me despertaron así”.
Un mensaje sencillo, pero cargado de intención: celebrar rodeada de afecto y reconectar con lo esencial antes de que la noche se tiñera de brillo.
La guacamaya en su pastel no es casual: representa color, libertad y expansión, conceptos que han marcado su narrativa reciente.
Sin embargo, más allá de la fiesta, hubo un detalle que robó titulares: su imagen. Para la noche especial, Karol G apostó por ondas marcadas, mechones rubios más notorios y un pantalón de cuero a la cadera que reafirmó su sello urbano-glam.

El styling, sensual y desenfadado, mostró una versión distinta, “más estilizada, más dorada” de la artista.
Las comparaciones no tardaron en aparecer. “¡Juré era la Chica Dorada: Paulina Rubio!”, “¡Qué flaca! La confundí con Pau”, “Pensé que era Paulina Rubio”, “No parece Karol G”, fueron algunos de los comentarios que inundaron las redes sociales.
Lo cierto es que el juego de luces, el tono rubio y el maquillaje potenciaron una silueta más afinada y una vibra noventera que recordó inevitablemente a la icónica ‘Chica Dorada’.
En los videos filtrados, se le ve cantando, bailando y posando con cada una de sus invitadas, disfrutando sin reservas. La energía es clara: seguridad, autonomía y disfrute pleno.
Más allá de las comparaciones, el cumpleaños 35 de Karol G parece simbolizar un renacer creativo y personal.
Si algo ha demostrado, la artista es su capacidad para reinventarse sin perder su esencia. Ya sea con cabello azul, rosa o rubio dorado, la Bichota entiende que la moda y la imagen son extensiones de su discurso artístico.
Con información de Nueva Mujer

