El trabajo del Hospital de Fauna del Gran Acuario Mazatlán va mucho más allá de la atención y seguimiento de las especies que habitan este recinto marino. Este espacio especializado se ha convertido en un importante centro de rescate y rehabilitación para cientos de animales silvestres de la región que llegan en condiciones vulnerables.
Muchos de estos ejemplares provienen de decomisos realizados por autoridades, rescates en campo o bien de ciudadanos comprometidos con el cuidado de la naturaleza que, al encontrar animales en situación delicada de salud, los trasladan al Gran Acuario para recibir atención especializada.
Bajo el cuidado del equipo veterinario del Hospital de Fauna, encabezado por la MVZ Ángela López, cada ejemplar recibe diagnóstico, tratamiento y seguimiento hasta lograr su recuperación.
Una vez que su estado de salud lo permite, y con el dictamen correspondiente ante las autoridades de Profepa, algunos de estos animales pueden regresar a su entorno natural.
Ese fue el caso de tres aves rapaces: un búho café, una lechuza de campanario y una aguililla que, tras recibir atención y cuidados especializados, hoy vuelan nuevamente en libertad y en óptimas condiciones de salud.
Detrás de cada historia de rescate hay un esfuerzo conjunto entre especialistas, autoridades y sociedad. Cabe destacar que una parte importante de los ingresos generados por los boletos de acceso al Gran Acuario Mazatlán se destina directamente al funcionamiento del Hospital de Fauna, haciendo posible esta labor de protección y conservación.
Con acciones como estas, el Gran Acuario Mazatlán reafirma su compromiso con la preservación de la fauna silvestre y fortalece su misión de generar conciencia sobre la importancia de proteger la biodiversidad de nuestra región.
Información: Boletín de prensa

