En medio de un fuerte operativo de seguridad encabezado por fuerzas federales, estatales y municipales inició la verbena popular previa a la ceremonia del Grito de Independencia en Escuinapa.
Plazuela Ramón Corona luce con poco menos de 200 personas, las cuales son superadas por los elementos de seguridad desplegados en los menos dos cuadras a la redonda y la zona del evento.
Los puestos de la verbena lucen vacíos, las ventas son mínimas afirman los comerciales, “nosotros nos instalamos temprano pensado en que la gente vendría temprano, pero no, ha estado solo” señaló una vendedora.
El alcalde, Víctor Díaz Simental llegó acompañado de su esposa Guadalupe Stone Aguilar, y resguardado por un grupo de entre cinco y siete elementos de la Marina, los cuales lo han acompañado durante todo el recorrido.
Una banda sinaloense toca en el templete principal, las sillas instalas ahí lucen casi vacías, un par de personas bailan y el resto se mantienen al margen de la plazuela.
Hay elementos del Ejército Mexicano en el techo de la Presidencia Municioal y en el balcón donde el alcalde subirá a dar el Grito de Independencia; la tensión se tiente en el ambiente.

