Debido a la naturaleza del ataque y los artefactos utilizados, la Fiscalía General de la República (FGR) atrajo de forma exclusiva la investigación sobre el estallido de un presunto “carro bomba” ocurrido recientemente en el municipio de Escuinapa, confirmó Isacc Aguayo Roacho, Vicefiscal Regional de la Zona Sur de Sinaloa.
El funcionario estatal precisó que, por competencia legal, la Vicefiscalía no puede revelar mayores detalles sobre el avance de las indagatorias de este hecho de alto impacto.
“Ese evento, por la naturaleza de cómo sucedió el hecho delictivo, los instrumentos que se utilizaron, es de competencia exclusiva de la Federación. Es la que está conociendo de ese asunto; ahí sí no podría ayudarte en mayores detalles”, declaró Aguayo Roacho.
Sin embargo, los hechos violentos en el municipio sureño no se limitan a ese ataque.
Respecto al caso de un motociclista que resultó gravemente herido en Escuinapa, el Vicefiscal admitió que la principal hipótesis apunta a que la víctima sufría una persecución al momento del percance, aunque aclaró que el estado de salud del joven ha impedido tomarle su declaración formal.
“Sí es una hipótesis que se está ventilando: fue una persecución, pero todavía no la podemos confirmar. Él quedó bastante lesionado, estamos priorizando su salud para tener mayor información que nos dé luz acerca de cómo sucedieron los hechos”, detalló.
Al ser cuestionado sobre las investigaciones de un reciente ataque armado en Escuinapa que fue captado en video y difundido en redes sociales, Aguayo Roacho señaló que aún no se define si el hecho se trató de un enfrentamiento o de un ataque directo.
Asimismo, confirmó que el caso de Carlos Emilio, el joven desaparecido en el puerto de Mazatlán y cuya ficha de búsqueda se mantiene activa, sigue bajo la jurisdicción de las autoridades federales tras haber ejercido su facultad de atracción.
Con información de El Debate

