“Cuando el arte sale al encuentro con la gente, también se fortalecen los vínculos entre quienes compartimos un mismo territorio”. Con esta inspiradora premisa pronunciada por Edgar Zayas Nieves —en representación de la Secretaria de Cultura del Gobierno Federal, Claudia Curiel de Icaza, y de Valeria Palomino, directora general de Circuitos y Festivales— arrancó este domingo en un ambiente de alegría y fervor, el programa “Recordar es amar”, un tributo en el marco de la celebración del Día de Muertos.
El Teatro Ángela Peralta fue escenario de la inauguración de la fiesta de los vivos para recordar a los muertos. La programación incluyó funciones en el TAP, un homenaje en el lobby del teatro a Don Cruz Lizárraga, el legendario músico que internacionalizó la música de banda sinaloense y la tradicional callejoneada, que este año estrenó ruta y logró congregar a miles de personas – familias locales, turistas nacionales, estadounidenses y canadienses en las calles del Centro Histórico y la Av. Olas Altas.
Durante la inauguración en el TAP, Édgar Zayas Nieves, director del programa de apoyos a Festivales Culturales y Artísticos, destacó que la realización de este tipo de encuentros no solo fomenta la recuperación y apropiación de los espacios públicos, sino que consolida a Mazatlán como un área prioritaria para el desarrollo de proyectos comunitarios gratuitos, gracias al respaldo de la convocatoria PROFEST (Apoyo a Festivales Culturales y Artísticos), iniciativa que en este ciclo impulsó a una cifra récord de 149 festivales en todo el país.
La jornada para celebrar el Día de Muertos fue también un reconocimiento al esfuerzo coordinado entre el Ayuntamiento de Mazatlán, el Instituto de Cultura de Mazatlán y el talento incansable de músicos, bailarines, actores y artistas plásticos del Centro Municipal de las Artes y todo el personal técnico del Teatro Ángela Peralta, cuyo trabajo diario hace posible que la magia del arte abra caminos de paz y convivencia para todas las generaciones.
Previo a la inauguración la Presidenta Municipal de Mazatlán, Estrella Palacios Domínguez destacó:
“Hoy pensamos en quienes ya no están, pero nunca se han ido, se quedaron a vivir en lo que hacemos y en lo que somos. Por eso, esta jornada se llama ‘Recordar es amar’, porque recordar es la forma más onda de querer, y mientras haya quienes recuerden, nadie se va del todo”.
“La callejoneada es también la prueba de la vitalidad y la fuerza de la cultura como transformadora de Mazatlán. Más de 1,056 participantes activos entre artistas, estudiantes, maestros y colaboradores le ponen a esta noche el corazón, y eso es atención a las causas en su forma más bella: juventud, arte, identidad y espacios recuperados para la convivencia”, afirmó la alcaldesa.
El performance
Posterior a la inauguración el escenario del Teatro Ángela Peralta acogió el esperado performance “Recordar es amar”, una magna producción del Instituto Municipal de Cultura que reunió el talento de 147 artistas en escena y el acompañamiento musical de la Camerata Mazatlán bajo la batuta del maestro Sergio Freeman.
El público disfrutó un emotivo programa dancístico y musical que incluyó la interpretación de La Llorona, en voz de Ashley Lizárraga acompañada por Luis Ornelas en la guitarra y el Ballet Folclórico de Cultura que dirige Javier Arcadia; Mis muertos, coreografía de Martha Castillo interpretada por alumnos de la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán; No es serio este cementerio, coreografía de Xitlali Piña, interpretada por alumnos de la EPDM y la voz de Eduardo Tapia; Amor Eterno, interpretada por la soprano Rebeca de Rueda y el Tenor Alejandro Yépez, acompañados por Sandra Fernández, Pamela Aguirre, Carlos Cervantes y Oscar Treto, bailarines de Ballet Clásico del Instituto de Cultura de Mazatlán.
Casi al final del espectáculo Perla Orozco cantó Confieso acompañada por los bailarines de la Compañía de Ballet Clásico de Cultura: Carlos Cervantes, Sandra Fernández y Oscar Treto y en la guitarra el maestro Luis Ornelas. El gran cierre del espectáculo llegó con Vivimos siempre juntos, coreografía de Johnny Millán; la voz de Eduardo Tapia, el Coro Ensamble Vocal del CMA y bailarines de la EPDM y de Ballet Clásico.
Más de 3 mil personas tuvieron la oportunidad de disfrutar este programa en el TAP, el cual formó parte del Festival Cultural Mazatlán que este año recibió el apoyo del PROFEST.

