Entre lágrimas de emoción, aplausos y un lleno total en la Casa Haas, el “Concierto Latinoamericano” dejó una huella profunda en los asistentes. Bajo la dirección de la maestra María Murillo y el acompañamiento al piano del maestro Sergio Castellanos, el talento vocal de los solistas del Coro Ángela Peralta se unió para rendir homenaje a la riqueza musical e histórica de la región.
El recital reunió obras emblemáticas de grandes compositores latinoamericanos, cuyas letras y melodías retrataron sentimientos universales como el amor, la nostalgia, la esperanza y la resistencia de los pueblos. Sobre el escenario, dieciséis artistas —entre interpretaciones como solistas, duetos y ensambles vocales— ofrecieron una velada inolvidable.
El programa conmovió profundamente al público con piezas icónicas como:
“Todo cambia”, de Julio Numhauser, en la voz de Arturo Rauda; “Gracias a la vida”, de Violeta Parra, interpretada por Fernando Vázquez; “Como la cigarra”, de María Elena Walsh, a cargo del dueto conformado por Darynka Olmos y Yolanda Lizárraga y “Alfonsina y el mar” y “La tristecita”, de Ariel Ramírez.
La riqueza interpretativa también brilló con la participación en el escenario de Nury Espinoza, Carlos Leyva, Ángela Rodríguez, Gael Ontiveros, Paulina Soria, Nadia Valverde, Lucas Velarde, Ángeles Silva y la propia directora María Murillo. Su talento dio vida a un repertorio que transitó entre la canción popular, la poética y la música de concierto con obras como “Nunca digas” de Jorge del Moral, “Bonita rama de sauce” y “La Rosa y el sauce” de Carlos Guastavino, “Para vivir” de Pablo Milanés, “Marchita el alma” de Manuel M. Ponce, y “Cuando vuelva a tu lado” de María Grever.
Más allá de la sucesión de melodías, el “Concierto Latinoamericano” se consolidó como un acercamiento a la memoria cultural de los pueblos latinoamericanos y reafirmó el poder indiscutible de la música para unir generaciones y mantener vivas las expresiones artísticas.

