Gracias a su talento y disciplina, la bailarina mazatleca Esmeralda Herrejón Guzmán perfila su carrera para convertirse en solista de las principales compañías de ballet en México y el mundo. Este verano formó parte del intensivo de la prestigiada Milwaukee Ballet School, institución que, al término del curso, le otorgó una beca para continuar sus estudios en sus instalaciones.
A su regreso a Mazatlán, la bailarina de 16 años y estudiante de la Escuela Municipal de Ballet Clásico del Centro Municipal de las Artes (CMA) compartió su experiencia. Con orgullo destacó el aprendizaje adquirido, resaltando que sus profesores la eligieron para interpretar un par de solos en las galas de exhibición —uno en ballet clásico y otro en danza africana—, una distinción que pocos participantes obtuvieron.
Durante cinco semanas de preparación, Esmeralda recibió mentoría de destacadas figuras de la danza internacional, entre ellas Parker Brasser-Vos, reconocido coreógrafo; Kristin Dimmer, directora de la Milwaukee Ballet School; Davit Hovhannisyan, director de la segunda compañía del Milwaukee Ballet; y Luz San Miguel, exbailarina de agrupaciones como el Atlanta Ballet y el England’s Northern Ballet.
“Para mí significa mucho porque estoy aprendiendo más de los mejores, estoy conociendo más, fue algo muy bonito, aprendí mucho y no solamente en el ballet, sino en otras áreas, en el aspecto personal, así como preparándome para salir al escenario, fue muy importante porque cambió mi estilo de vida”, explicó la mazatleca.
Su travesía a Milwaukee
El camino hacia Estados Unidos inició en marzo con una audición en la Ciudad de México. Esmeralda aplicó y fue aceptada con porcentaje de beca en la Victoria Ballet Academy (Canadá), la Bolshoi Ballet Academy (Rusia) y la Milwaukee Ballet School (EE. UU.), eligiendo esta última por su riguroso programa intensivo preprofesional.
El plan de estudios incluyó acondicionamiento físico, pilates, ballet clásico, puntas, pas de deux, danza contemporánea, flamenco, teatro musical, danza moderna, hip hop, carácter y danza africana. Además, cada clase contó con músicos en vivo para perfeccionar el sentido auditivo y el ritmo de los ejecutantes.
Su grupo estuvo integrado por alrededor de 20 bailarines, en su mayoría mujeres provenientes de reconocidas academias como el Cincinnati Ballet, San Francisco Ballet, San Diego Ballet y el Royal Ballet.
“Fue sorprendente la cantidad de cosas que aprendí, primero que nada aprendí otras técnicas como la Vaganova, Balanchine, Cecchetti, las cuales en un futuro me pueden servir como bailarina profesional, mi maestro Parker Brasser-Vos me seleccionó para bailar el solo en su coreografía ‘Things long past’, fue emocionante”, señaló.
Esmeralda agradeció a sus docentes del CMA por el respaldo e impulso brindado, así como a su familia, pilar fundamental en su formación.
“Mi sueño es ser una bailarina principal, satisfecha, contenta y feliz, realmente no podría decir en qué lugar, pero con que sea bailarina profesional y principal, que esté contenta, como lo dije, satisfecha, feliz, que esté más que nada realizada, con eso me doy más que bien servida”, concluyó la bailarina.
Reconocimiento institucional y familiar
Para la maestra Ana Paola Villegas Loaiza, coordinadora de Ballet Clásico del CMA, el logro de Esmeralda representa un orgullo y un testimonio de la calidad formativa de la institución.
“Que nuestras alumnas sean reconocidas fuera del CMA representa un reconocimiento al esfuerzo de ellas, de sus familias y del equipo docente. Me genera orgullo, pero al mismo tiempo me compromete a seguir trabajando con mayor exigencia y responsabilidad, buscando que cada alumna tenga las herramientas técnicas, artísticas y personales para continuar avanzando”, expresó Villegas Loaiza.
Por su parte, Esmeralda Guzmán, madre de la bailarina, destacó la vocación de su hija desde sus primeros años, y subrayó que su disciplina y constancia la mantendrán en un nivel óptimo para conquistar los escenarios.

