Mientras el mundo discute fentanilo, narcotráfico, adicciones y seguridad internacional, desde México surge una propuesta que busca cambiar la conversación global: dejar de administrar el problema y empezar a resolverlo desde su origen.
El diputado federal Mario Zamora plantea que Sinaloa puede pasar de ser un territorio históricamente señalado a convertirse en un territorio solución, construyendo un modelo basado en ciencia, salud pública, regulación estricta y desarrollo económico legal.
La propuesta incluye el desarrollo de una industria farmacéutica regulada enfocada exclusivamente en uso médico y clínico, particularmente en la producción controlada de opioides médicos para manejo del dolor y cuidados paliativos, así como derivados de cannabis con fines terapéuticos, bajo protocolos científicos, trazabilidad total, supervisión sanitaria permanente y cero tolerancia a desvíos hacia mercados ilegales.
El planteamiento busca atender una realidad global: millones de personas viven y mueren con dolor severo sin acceso adecuado a tratamientos médicos, mientras los mercados ilegales continúan creciendo cuando no existen rutas legales, científicas y reguladas.
La propuesta busca atacar el problema desde la raíz: prevención científica de adicciones, fortalecimiento del sistema de salud pública, desarrollo farmacéutico regulado, reconversión productiva hacia empleo formal y cooperación internacional basada en conocimiento, tecnología y regulación sanitaria.
El objetivo es debilitar estructuralmente las economías ilegales quitándoles mercado, quitándoles mano de obra y quitándoles futuro social, sustituyendo esos espacios por empleo formal, capacitación, seguridad social y oportunidades reales para nuevas generaciones, especialmente en regiones donde históricamente no han existido alternativas económicas sostenibles.
Sinaloa tiene condiciones productivas, talento humano, experiencia agrícola y capacidad logística para integrarse a nuevas cadenas globales de valor en sectores científicos, médicos y farmacéuticos bajo estándares internacionales.
Como parte de este planteamiento, Mario Zamora hace un llamado directo al presidente Donald Trump y a Estados Unidos:
Si lo que se buscan son resultados reales en la reducción de adicciones, sobredosis y economías ilegales, la ruta debe ser la cooperación basada en ciencia, tecnología, regulación sanitaria y desarrollo económico legal, no únicamente en la contención o confrontación.
La propuesta plantea una cooperación internacional enfocada en transferencia tecnológica, desarrollo científico, fortalecimiento sanitario y generación de industria formal que permita reducir el mercado ilegal desde su origen.
El mensaje es directo: el mundo necesita soluciones estructurales, no solo operativos temporales.
Sinaloa puede dejar de ser parte del problema y convertirse en parte de la solución.
Sinaloa puede pensar en grande.
México puede aportar soluciones reales al mundo basadas en ciencia, legalidad y desarrollo humano.
Sinaloa tiene la oportunidad de convertirse en un hub científico y farmacéutico que genere futuro para los jóvenes, transforme la percepción internacional del estado y dé viabilidad real a proyectos basados en ciencia, regulación sanitaria y desarrollo económico legal.
Información: Boletín de prensa

